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Con el mismo propósito que animales como hipopótamos, elefantes, tigres, osos  y gorilas despiertan el interés de miles de personas en zoológicos alrededor del mundo, en el Quindío existe un lugar similar donde un colectivo de  pequeños animales desea causar la misma impresión.

IMG 6919El Jardín Botánico del Quindío, escenario de naturaleza por excelencia y sitio de visita obligado de miles de turistas que arriban a esta región del país, es conocido por su mariposario, por sus recorridos guiados a través de senderos  ecológicos y ahora por su peculiar zoológico de pequeños animales, un lugar dispuesto para que niños y adultos valoren la existencia de estos seres vivos tan importantes de la fauna silvestre.

Aquí, insectos, arañas, ciempiés y una amplia colección de artrópodos son protagonistas de procesos de educación que destacan la validez de sus relaciones ecológicas con otros organismos y la forma en que mediante sus procesos adaptativos han permitido que sea el grupo de animales con mayor éxito evolutivo.

Todo sobre estos minúsculos ejemplares, que parecieran incomodar la vida de los humanos, se socializa en este recorrido en el que se conocen aspectos de morfología, historia evolutiva, comportamientos naturales, controles biológicos y su importancia ecológica y económica.

Se ha creado un escenario con todos los recursos posibles para alcanzar este fin. Se exhiben diferentes clases de insectos disecados, también seres vivos en cautiverio y por supuesto, una colonia de hormigas arrieras en todo su esplendor.

Muchos que arrugan el semblante cuando ven pasar por el jardín de su casa un gusano o una libélula podrán entender en pocos minutos que no hay derecho a fobias cuando la naturaleza se expresa a través de estos pequeños animales.