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Como un trompo giraban cuatro o cinco jeep que venían en la caravana. Nadie quería perderse ese momento.

Un poco inquieta, la gente que esperaba el paso de los jeep Willys, el evento más emblemático de las fiestas de Armenia, sosegó sus emociones cuando vio aparecer el primer automotor. mapatur pique jeepEran casi las dos y cuarenta y cinco minutos de la tarde. Apostados sobre el primer sector del recorrido, al norte de la capital, vimos el esplendor de un espectáculo cultural que identifica como ninguno la idiosincrasia de los campesinos quindianos.

Los ánimos empezaron a acelerar los corazones con el tránsito pausado de estas mulas mecánicas, con capacidad hasta para transportar dos toneladas de peso en carga de productos o en gente, representado en 28 personas.

Suave muy suave el desfile hasta cuando hicieron su aparición los piques, una modalidad en el que los jeep literalmente avanzan sobre dos ruedas. Pitos, sirenas y la bulla de la gente avivaron a los conductores que se atrevieron con sus yipaos a cumplir una hazaña que se repite cada año.

Sin embargo, el momento de mayor intensidad se presentó con la modalidad de jeep acrobáticos, una categoría de participación que surge de la extraordinaria posibilidad que tienen estos vehículos para girar en pique sobre su mismo eje sin que nadie los conduzca.

mapatur jeep willysLos pilotos, convertidos en verdaderos artistas del vértigo, se montaron sobre el capo, sobre el bomper y sobre sus propias cargas con el auto en movimiento. Como un trompo sin cesar giraban los jeep, mientras la gente admiraba el espectáculo popular. Luego de unos minutos, los dueños naturales de las cabrillas volvieron a sus puestos para seguir avanzando en sus trayectos, para seguir prodigando emociones y pasión.