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Los saberes culinarios del Quindío tienen gran influencia antioqueña y valluna, sin embargo hay sabores que se han inventado en las cocinas de leña de la región y hoy se sirven como platos favoritos de comensales que reconocen su origen y su extraordinario valor gastronómico.

El norte del departamento ya tiene una bien ganada fama con la trucha que se sirve en cayana acompañada con patacón. Salento y Filandia ofrecen esta delicia que los visitantes consumen  todos los fines de semana. Se prepara de diferentes formas, todas ellas con igual capacidad de conquista del sentido del gusto.

En los municipios del sur es famoso el sancocho de gallina. Hay que llegar con buen apetito para alcanzar a saborear un plato que se sirve sin hambre y a buen precio.

La forcha es un producto exclusivo que se ha desarrollado durante más de 50 años en el Quindío. Es la única bebida que se come con cuchara y de la que luego de consumirla se recibe una ñapa. El producto guarda el secreto del sabor en la fórmula que permanece oculta para hacer  prevalecer una tradición.

Ahora tomarse un buen café resulta fácil y delicioso. Diversas tiendas en Armenia y los municipios ofrecen la bebida de la mejor calidad gracias a su excelente preparación obtenida a través de equipos modernos, buenos granos y baristas con el mayor conocimiento en el tema.

La oferta de sabores  es tan amplia como diversa. Desde platos típicos como fríjoles con cicharrón o sancocho están en los menús de muchos restaurantes, como también delicias internacionales y cocina de origen, una modalidad que se impone poco a poco.

De sal o de dulce, en sopas o como secos, de picar, el Quindío es amplio en responder a las exigencias del paladar. 

Sin lugar a dudas, el turismo de la región ha permitido estimular los avances en materia gastronómica para llevar a nuevos niveles de calidad una práctica que está ligada  a uno de los mayores placeres de la vida.