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El quindiano César Duque es un cazador de imágenes del Quindío desde las alturas. A través de la publicación de cinco libros de fotografías aéreas confirma esta pasión en un compendio de instantáneas  que definen la belleza del territorio y las oportunidades que brinda la geografía de este departamento colombiano para seguir produciendo material extraordinario de los valles, las montañas, los cultivos y los pueblos cafeteros.

Quindío desde las alturasSu idea surgió no solo de sus inquietudes como fotógrafo, sino de la posibilidad de ver el Quindío desde otra perspectiva. Experto en su oficio había capturado muchos momentos en tierra con su cámara, pero jamás imaginó lo que sus ojos percibirían desde el aíre.

La primera vez que subió a la pequeña aeronave desde donde  haría su experimento de imágenes, resultó más sorprendente que su propia imaginación. El obturador de su cámara empezó a disparar  sin tregua para capturar estampas de lo que se convertiría en un universo entero de composiciones que aún hoy siguen motivando esta afición por lo que da el departamento del Quindío desde las alturas.

 
La elección

El problema empieza cuando debe definir las fotos de cada publicación. Por cada libro conserva unas cinco mil imágenes y la tarea de elección ha sido más compleja de lo que parece. El producto final ha sido su máxima satisfacción porque  cumple con el propósito que lo ha llevado a subirse una y otra vez a un avión para conquistar los tesoros naturales de estas tierras.

AAV 0232Muchos estantes y bibliotecas conservan este material como referencia de paisajes y de geografía local, sin embargo, el máximo valor de los documentos se expresa en la promoción que hace del Quindío como paraíso revelado, como nuevo centro de las miradas que propios y visitantes deben darse la oportunidad de conocer.

Ya prepara su sexta publicación en una carrera que no tiene límites. Con la experiencia de lo que ha hecho, espera sorprender con un nuevo trabajo distinto a lo anterior pero con la misma sensibilidad visual que lo ha convertido en un cazador de instantes desde el aíre, en el hombre de las mejores imágenes aéreas del Quindío.