fbpx
Compartir:

En cuatro libros de lectura breve, parques, monumentos, edificios antiguos y arte urbano de Armenia, se convierten en protagonistas de historias de ficción que narran su devenir y su valor para la ciudad y sus habitantes.

Después de un trabajo de investigación en el que participaron alrededor de 20 colaboradores entre arquitectos, historiadores, periodistas, sociólogos, artistas y antropólogos, entre otros, se concibió un trabajo literario que se plasmó en cuatro obras desde un formato narrativo para facilitar su lecturabilidad.

Esta iniciativa de la Corporación de Cultura de Armenia tuvo como origen la promoción de las riquezas culturales de la ciudad. A través de un ejercicio de análisis del entorno y de las necesidades de divulgación cultural, se tomaron como ejes de desarrollo cuatro temáticas, que a pesar de ser muy cercanas a le gente, requieren efectiva difusión con el propósito de causar un mayor sentido de valoración e impacto entre los ciudadanos.

De esta manera los parques de la ciudad, así como los murales, los edificios más antiguos y el arte urbano reflejado en obras como el monumento a Simón Bolívar de la plaza Bolívar o el Tronco y el Hacha del parque Fundadores, fueron abordados como ejes centrales de este proceso. El encargado, tanto de las consultas, como de la investigación y la redacción de los textos fue el comunicador social quindiano Carlos Eduardo Alzate Ortiz.

bellas artes

Edificios con historia

Aunque muchos de ellos no son considerados patrimonios, guardan historias fabulosas que los elevan a una categoría excepcional de valoración. A punto de caerse por los efectos del terremoto de 1999, el edificio El Lobo, frente al nuevo palacio municipal de Armenia, tuvo su época de oro, cuando el siglo pasado cruzaba apenas su primera mitad.

Sus puertas, su ascensor, sus amplios apartamentos, sus locales comerciales y su diseño en general marcaron el esplendor de una sociedad que tuvo en la economía del café, el estímulo para emprender proyectos ambiciosos, dignos de una ciudad en acelerado crecimiento. Hoy derruido y a punto de desaparecer, espera por una decisión que dejaría a Armenia sin una joya de su arquitectura.

Con mejor suerte pero con la nostalgia de su olvido, se halla el Edificio Tobón, en pleno centro de la capital, una estructura que desde 1946 albergó el Hotel Embajador, hoy el Maitamá, que llegó a ser el edificio más alto del suroccidente colombiano, incluido el Valle del Cauca.

Fue el centro de los negocios por mucho tiempo, cuando ejecutivos de grandes compañías europeas se hospedaban con el interés de hacer importantes negocios de café, el oro de la época. Arribaban en barco por Buenaventura y vía ferrocarril llegaban a la naciente ciudad.
Esta y una veintena más de historias y anécdotas de edificios antiguos se cuentan en este libro de datos reales que hace parte de esta corta colección de riquezas culturales.

Descarga el libro aquí

bosqueParques de Armenia, un desafío de salvación

Tan nuestros pero tan olvidados, los parques de Armenia han tenido una gran importancia en el desarrollo de la ciudad y sus habitantes. Estos espacios públicos, que han sido testigos de gestas gloriosas como ver el nacimiento del Quindío convertido en nuevo departamento colombiano o ser la casa de monumentos que nos identifican como urbe, guardan secretos que son develados en el texto para reivindicar todo su valor. El Uribe fue uno de los primeros, sin embargo ostenta esa posición la plaza Bolívar, cuyos terrenos fueron donados por el mismo Jesús María Ocampo, el tigrero, el fundador de la ciudad.

Descarga el libro aquí

Los tesoros de arte urbano

Andrés Bello copiaSi pudieran hablar, efigies, monumentos y obras de arte de la ciudad soltarían un grito desesperado de orfandad. Están por toda la ciudad, en parques, esquinas, lugares públicos, pero casi nadie las reconoce y por consiguiente casi nadie conoce sus historias.

El primero en quejarse tal vez sería el propio Simón Bolívar que está ubicado en la plaza más importante de Armenia. Lo haría porque si bien todos lo ven, la mayoría de ciudadanos lo ignoran y desconocen, por ejemplo, quien fue su escultor y desde cuando es huésped en este lugar.

Carmelina Soto, la reconocida poetiza quindiana, reclamaría las miradas de quienes casi sentados en su monumento, desconocen la esencia de una obra que llenó de orgullo a los quindianos.

Las historias de los tesoros de arte urbano de Armenia se narran desde un escenario de ficción que vale la pena leer porque esculpen la realidad de momentos, personajes y situaciones que los habitantes deberíamos reconocer.

Descarga el libro aquí

Muros de Arte

A pesar de ser un movimiento reciente, Armenia es hoy por hoy escenario activo de muralismo, una expresión urbana que se ha impulsado gracias al coraje, la creatividad y el empeño de artistas jóvenes.

FranciaSe podría decir que esta práctica tiene dos vertientes que han fluido con gran dinámica durante los últimos 50 años. Tal vez el gran mural es la Epopeya del Quindío, una obra del artista quindiano Antonio Valencia que se gestó en la década de los ochenta y cuya exhibición permanente en una enorme pared de la gobernación de Quindío refleja la historia de la ciudad a través de sus personajes.

El maestro Henry Villada ha sido exponente de murales paisajísticos que se hallan en diferentes lugares, mientras que el colectivo Lisérgico ha irrumpido con expresiones más universales cargados de mensajes que irrumpen la cotidianidad. Usted no se imagina ni cuántos son ni dónde están. Ahora pululan en todos los rincones y son parte del arte que explota espontaneo en las manos de sus creadores.

Descarga el libro aquí